Era la noticia farandulera del año, el joven y más deseado
por todas las mujeres de corea era obligado a comprometerse con otro hombre,
desconocido por los medios. Jung Yunho tenía 26 años con los que habría logrado
consolidar su exitosa empresa, llevaba las de su abuela igualmente pero lo que
sorprendía era la suya propia, con solo dos años de la inauguración oficial ya
era la más grande y poderosa, los estudiantes recién salidos de la universidad
se peleaban por entrar a esta, ya que daba dos cupos todos los años para los
mejores alumnos del país.
“Conmoción en todo el país es la futura unión del joven empresario Jung con el desconocido estudiante de lo que solo se sabe es que es amigo de la familia, el empresario no ha querido dar a conocer su opinión sobre el tema… “
Era lo que se podía escuchar de la televisión en la casa de Yunho mientras estaba acostado desordenadamente en el sofá.
–Demonios esta estúpida gente no tiene nada más entretenido que hacer que hablar de mi asquerosa unión con ese asqueroso – gruño enojado por lo que transmitan en la televisión, ese maldito niño sabelotodo que lo tenía en estado de stress.
–Yunho amor… ¿qué estás viendo? – pregunto una chica que traía puesto solo una tanga con blondas además de unas copas con vino.
–La estúpida gente que habla de mi en la tele– dijo enojado –ven siéntate aquí con papi ¿sí? – la mujer se sentó en las piernas de Yunho y comenzó a pasear una de sus manos por encima del miembro de este excitándolo.
–mañana tienes que ir a cenar con tu abuelo y el mocoso– hablo la secretaria, si escucharon bien la secretaria de Jung Yunho, la mujer comenzó a desabrochar el pantalón que el joven llevaba puesto y a acariciar con más libertad, los gemidos de Yunho se empezaron a escuchar, la mujer sobre el sabía perfectamente lo que tena que hacer para que su adorado jefecito se olvidara del mundo entero, le había costado demasiado llegar a tener esa relación con su jefe como para perderla por un estúpido mocoso sabiondo que se cansaría con él, pobre idiota le haría la vida imposible para que se alelara de Yunho ella debería ser la esposa del Yunnie no ese mocoso horrible, cuanto lo odiaba.
Yunho se dejaba guiar por la mujer encima suyo, era atractiva él lo reconocía si le dijeran que ella sería su esposa él no pondría ninguna objeción, era una mujer adorable, siempre estaba allí para apoyarlo en cualquier circunstancia mala en la que el se encontrara además de que era toda una salvaje en la cama y domaba a la bestia de Yunho, el simplemente no se quejaba de la vida que llevaba ahora.
La mañana siguiente fue como todos los días, después de un baño para limpiarse el sudor de la noche anterior se vestía con la ropa que le elegía su nana, aquella mujer que lo había criado desde que era un conjunto de células en el estomago de su madre, cuando se había ido a vivir solo, se la llevo por que deseaba tener a alguien en que confiar. Bajo al primer piso de su casa y la cara enojada de la arrugada mujer le indico que estaba enojada y él sabía perfectamente por que era.
–nana ya hablamos de esto, sabes perfectamente que se va a seguir repitiendo
–amor, sabes que esa mujer es una interesada de lo peor ¿Por qué no te das cuenta que solo quiere tu dinero?
–nana toda la gente quiere mi dinero, que tanta importancia tiene, no me casare con ella así que alégrate que viviré mi vida con un nerd peludo y oloroso a mi lado… ¡oh… que hermosa vida para Jung Yunho!
–deja de ser tan escandaloso Changminnie es un amor, es la persona más buena y linda que puede existir en este planeta, siéntete honrado de que tal persona tenga que casarse contigo ¡niño tono!
–….ok– fue el corte de la conversación ya que Yunho salió de la casa enojado y sin haberse comido el desayuno que le estaba preparando su nana, ya le bastaba con que su abuelo y su madre amaran al idiota de Shim para que su nana también lo hiciera ¿y si dejaba embarazada a una mujer? ¿Lo casarían de igual forma?
Era la famosa hora de la cena él se veía hermoso, típico
igual que siempre con un traje negro y una camisa gris de seda abierta en los
primeros dos botones se veía realmente sexy. Miraba a todas las lindas chicas
con sus apretados vestidos que hacían desear querer sacarlos y tocar todita la
piel bajo ellos. Sintió como las sillas frente a el emitían el rechinido
característico de cuando las estaban corriendo para sentarse en ellas, dirigió
su vista a su abuelo que siempre lucia igual de impecable y a el… mocoso.
Changmin vestía un pantalón de jeans y un chaleco de hilo color rojo se veía elegante, su pelo bien peinado pero sin ningún tipo de tratamiento en él se veía natural, brillante y hermoso, su piel era un buen contraste para su ropa que se lucia en su porte y cuerpo de forma magnífica, Yunho se había quedado estático admirando al hombre frente suyo, sus labios eran extraños pero te tentaban eran… provocadores. La cena comenzó con un señor Jung entretenido hablando del clima y los juegos olímpicos que se avecinaban, Changmin ponía total atención al mayor de los Jung ignorando olímpicamente a Yunho, quien estaba perdido en sus pensamientos de las causa por las cuales tendría que casarse con semejante bestia. El abuelo del empresario se levanto con ayuda de este y se dirigió al baño momento que aprovecho Yunho.
– quiero que quede claro que no estoy de acuerdo con esto, hasta mis células te odian mocoso, si te casas conmigo te are la vida imposible ¿me estas escuchando?
–te escucho idiota no soy sordo ¿crees que yo quiero casarme con alguien tan estúpido como tú? Tengo mucho mejores prospectos que un enano que cae tan bajo al revolcarse con el dinosaurio pechugón que tiene como secretaria, hacerme la vida imposible ¿tu? Déjame reírme, conmigo sabrás lo que es tener un enemigo en tu propia casa. Todo lo hago por tu abuelo.
Yunho estaba que le hervía la sangre aquel mocoso no superaba
ni siquiera los 18 años y ya estaba hablándole con altanería que se creía el
muy maldito, lo de dinosaurio pechugón si que le causo risa, mañana cuando
viera a su secretaria no podría no pasársele por la mente aquella imagen. La
cena termino con un enojado e irritado Yunho y un sonriente Changmin.
El empresario menor paso a un bar a tomar algo para pasar el mal rato que había vivido al lado de ese mocoso, era un maldito grano en el culo, esta consiente que estuvo enamorado de un hombre en la universidad pero, este era hermoso y delicado no tosco y masculino como el demonio Shim. Hablaba con su conciencia cuando decidió caminar hasta su casa como un sonámbulo salió del lugar ignorando a todos en aquel lugar que poco les importaba las estupideces que hiciera el Jung. Camino por las frías calles pensando en Jaejoong, su amor universitario, nunca se había atrevido a declararse si hubiese sabido que su abuelo conspiraría para casarlo con un hombre él hubiese preferido mil veces a Jaejoong que al mocoso.
Pateaba una piedrecita mientras camina iba pendiente de esto y de no pisar las líneas de la acera cuando escucho un fuerte golpe y gemidos que provenían de un callejón cercano a su ubicación, apresuro el paso importándole poco pisar alguna línea y lo que vio le sorprendió, Changmin el mocoso molestoso estaba de rodillas llorando con un miembro metido en su boca, el de un hombre viejo y asqueroso que lo tenía preso contra la pared, embistiéndolo de forma frenética y morbosa, Yunho no supo ni cuando ya tenía al maldito sujeto en el piso con los labios rotos y un ojo morado, la ira lo tenía dominado, ese viejo bastardo. Se levanto furioso y le propino dos patadas en las costillas y una en pleno miembro que aun seguía erecto. Tomo al pequeño de un brazo y lo arrastro hasta su auto, demonios y el que quería irse caminando. Manejo en silencio apretando con fuerza descomunal el manubrio del auto 4x4 plateado no escuchando los sollozos de su “acompañante”.
Estaciono de forma furiosa importándole una mierda chocar contra el muro abrió la puerta y la cerró con una fuerza descomunal, se dio la vuelta y saco al pequeño de forma brusca arrastrándolo dentro de la casa. Nana se había levantando al sentir el choque y el posterior portazo, se asomo a ver qué pasaba y lo que vio la sorprendió, un Yunho rojo de la ira y un Changmin llorando a más no poder y siendo arrastrado por el mayor hacia el segundo piso lo que la hiso pensar lo peor, corrió detrás del iracundo Yunho pero no alcanzo a entrar al baño de la habitación de este ya que la puerta se le fue cerrada en la cara. El mayor le saco la toda la ropa a Changmin sin ningún tipo de delicadeza para luego meterlo en la enorme tina y bañarlo, mejor dicho fregarle la manito rosadita que Yunho amaba. Le paso un cepillo de dientes con pasta sobre el esparcida de una forma grosera.
– ¡¿Qué demonios era lo que estabas haciendo en ese lugar?!– grito moviendo las manos de formas raras caminando de un lado para el otro en el enorme baño – ¡pudieron haberte violado! ¿Estas demente? –seguía gritando enojadísimo mientras Changmin lloraba de forma escandalosa con el cepillo en la boca, sentía un asco absoluto.
–Yunho ¿Qué está pasando? ¿Changmin se encuentra bien? Ábreme la puerta– golpeteaba de forma nerviosa nana ya que tenía miedo de lo que Yunho pudiera hacerle al pequeño y al escuchar violación los pelos se le erizaron. Nadie se había percatado que la dinosaurio pechugona había entrado por las puerta abierta del estacionamiento y estaba entrando el cuarto de Yunho donde se asqueo al ver a la nana de Yunho, cuando ella fuera la esposa del empresario esa mujer sería la primera en irse de patitas a la calle.
Yunho enjuago a Changmin quien aun lloraba desconsoladamente, luego lo tomo por los brazos y lo saco de allí parándolo en la alfombra roja, saco el tapón de la tina y agarro la toalla que estaba en la repisa donde se guardaban estas. Seco cada lugar del pequeño incluyendo sus lágrimas que corrían por sus mejillas, abrió la puerta del baño para ir a buscar ropa que ponerle al mocoso lo que aprovecho nana para entrar y encontrarse con un destrozado minnie desnudo.
–mi amor ¿Qué ocurre? Te ves enojado– pregunto meneándose y tocándole los hombros al hombre que le daba la espalda sacando cosas de un cajón
–no estoy con ánimos para nada mejor vete – dijo conteniéndose mientras tomaba lo que había seleccionado para el menor
– ¡Yunho amor! ¡¿Me estas ignorando?! –hablo altanera impidiendo el paso de Yunho hacia el baño
–te lo estoy pidiendo amablemente, será mejor que te vallas
–claro ahora es mejor un maldito mocoso llorón antes que yo ¿no?
– ¡pues SI! Sal de mi casa–ya estaba más enojado que antes, al ver que la mujer no se movía la tomo de un brazo– ¡te dije que te largaras!... ¡AHORA! – la tiro fuera de la habitación cerrando la puerta, camino al baño quito a nana del cuerpo del menor y le puso ropa interior y una camiseta blanca de algodón, lo tomo de la mano empujándolo hacia su cama, lo sentó y agarro un pie del menor y comenzó a secarle dedito por dedito, luego el otro pie, cuando hubo terminado corrió el cobertor de plumas blanco junto con las frazadas y las sabanas metiéndolo dentro y cubriendo hasta el cuello.
–Nana ve a dormir ¿sí?– dijo mientras la corría de forma educada de la habitación, cerró la puerta, se quito la camisa de forma brutal todos los botoncitos volaron por los aires y los pantalones los azoto en el piso quedando solo con su ropa interior. Balbuceando cosas inentendibles se metió en la cama y avanzo por debajo hasta llegar al cuerpo del pequeño que tembló ante la cercanía del mayor.
–mañana me contaras por que estabas ahí y quién demonios era ese tipo– paso uno de sus brazos por la estrecha cintura del menor haciéndolo ladearse hasta estar frente a frente –no dejare que nadie te haga algo así de nuevo ¿me escuchaste? –minnie asintió –eres más lindo de lo que había pensado
–cállate idiota–Changmin golpeo el pecho de Yunho tratando de separarse de este cosa que no logro ya que el mayor lo abrazo con mucha más fuerza, acurrucándolo en su pecho haciéndolo sentir protegido.
–tranquilízate
y duerme…esposa–susurro en la cabeza del menor quien gruño en forma negativa
haciendo reír silenciosamente a Yunho para luego caer en un sueño profundo.



